miércoles, 23 de septiembre de 2015

Una semana desde nuestra segunda despedida

Ya hace una semana que nos despedíamos por segunda vez y la sensación es que cada día os echamos más de menos.

Quedamos con la familia y amigos para enseñarles vuestros vídeos y fotos, también hemos empezado a actualizar el libro de vida, necesitamos sentiros cerca y esta son algunas de las formulas que hemos encontrado.

No puedo dejar de pensaros ni durante la noche, ocupáis mis sueños y me encanta...

Pienso que ya nunca podremos evitar sonreír cuando veamos un tetrabrick de zumo y unas galletas de chocolate, ¡porque como os gustaron!. En el viaje de asignación no nos permitieron llevaros nada de comer, sin embargo en este si que pudimos. No puedo parar de ver ese vídeo donde Anna nos pide en un clarísimo español GALLETA y donde Vova disfruta de su zumo.

La próxima semana empieza Octubre, ¡por fin!, la jueza se incorpora tras las vacaciones y deseo que con ella vengan muy buenas noticias y podáis estar en casa muy muy pronto.

Estamos planeando muchas cosas para hacer los cuatro cuando lleguéis y tenemos ganas de pasar de los planes a la acción.






lunes, 21 de septiembre de 2015

El reencuentro

Aunque empecé el viaje con el firme propósito de escribir cada día, me ha sido imposible encontrar la calma necesaria para sentarme a escribir. Aun ahora, después de 3 días de la vuelta, tengo el nudo en el estomago, me cuesta centrarme y dejar de pensar cada segundo en nuestros niños.

Si el viaje de asignación fue maravilloso, no tengo palabras para describir este, no tiene precio cada abrazo, beso o sonrisa de nuestros niños.

Fue increíble como Anna entró en la sala que la esperábamos y nos recibió con un abrazo, por un momento pensamos que el tiempo que había transcurrido desde la última visita (más de un año y tres meses), sólo había sido una pesadilla. Nuestra princesa, nos recordaba y lo que era más increíble, estaba encantada de volver a vernos. A los pocos minutos nos trajeron a nuestro niño, nuestro pequeño Vova, que paso una mañana horrible, llorando en mis brazos y yo conteniendo las ganas de llorar con él. Es lógico, nuestro niño no nos recordaba, es pequeñito aún y mucho más tranquilo e introvertido que su hermana.

Estos días compartidos con nuestros hijos han sido maravillosos, nos hemos reído con las ocurrencias de Anna o con la tranquilidad de Vova, nos hemos emocionados cuando Anna nos llamaba papa y mama o cuando Vova se derretía con los besos que sus papas no se cansaban de darle, hemos sufrido con la despedida, pero algo nos dice que esta vez será para poco tiempo. Pero sobre todo, hemos aprendido a conocer mejor a nuestros hijos, a meditar sobre sus necesidades y sobre su adaptación. Aunque Anna esta deseando venir con nosotros, incluso ya le dice a sus compañeros de grupo que ella ya esta esperando, en el fondo dejará muchos años allí y nosotros intentaremos que recuerde a las personas que la cuidaron durante ese tiempo. Sabemos que a Vova al principio le costará más, tiene un vinculo muy fuerte con sus cuidadoras pero lo entendemos y estamos felices de que sea así. Tenemos todo el tiempo del mundo para demostrarte que puedes confiar en nosotros.

Este viaje ha dado para mucho, para compartir experiencias con otra familia a la que ya no olvidaremos. Para conocer a mamá Victoria, que nos llevaba cada día hasta la casa cuna, al supermercado, a la tienda de productos para bebes, y siempre con la mejor disposición y sonrisa. Para recibir los consejos de Elena, nuestra traductora, y hasta para hacer unas amigas en Chitá con las que compartimos una cena muy divertida y que nos mantendrán informados sobre la región de nuestros hijos, porque como ellas mismas nos dijeron, siempre llevaremos a Chitá en el corazón, pues este lugar nos ha ofrecido el mayor de los tesoros.


Hicimos esta foto siguiendo el ejemplo de Luis Miguel del blog "nuestra historia de adopción",  así que gracias a él y a toda su familia también.

jueves, 10 de septiembre de 2015

3, 2 y 1 Estamos con la cuenta atrás

El sábado emprenderemos nuestro segundo viaje a Chitá, la ciudad que nos robó el corazón en el mismo instante en que supimos que nuestros hijos vendrían de allí.

Ya está prácticamente todo preparado, simplemente cuadrarlo en  la maleta, ¡que no es tarea fácil!.



Hace una semana enviamos a la ECAI otra cartita para que la enviarán a nuestros hijos, en ella le anunciábamos nuestra inminente visita ¡ojala la hayan recibido!

Mis problemas de sueño, se agudizan conforme se va acercando la fecha, me acuesto y despierto pensando en estos días que nos esperan y las ganas que tenemos de abrazarlos, jugar con ellos y explicarles (por supuesto con la ayuda de la traductora) que si Dios quiere muy pronto iremos a buscarles para que podamos vivir todos juntos.

Le llevamos el libro de vida que hicimos para pedir al personal de la casa cuna que nos dejen dejarlo allí y se lo enseñen cuando puedan.

Uff, me doy cuenta que hoy mi entrada está tan alterada como yo, pero es que no puedo concentrarme mucho a estas alturas.

Ayer recibimos otra gratísima noticia, de las mejores. Un amiguito de Anna vive en Huelva,  a nada, a poco más de 1 hora de distancia. Su mamá contactó conmigo y me dijo que su pequeño le habla constantemente de Anna y que incluso a la casa cuna le llama la casita de Anna (menuda es nuestra chica). Tiene hasta una foto de ella para que él pueda verla. Ya hemos acordado que en cuanto nuestros pequeños estén adaptados quedaremos para que se vean. Que suerte que nuestros hijos puedan mantener amistades de Rusia.

Llevamos fotos de cuatro niños de la misma casa cuna que los nuestros y que ya están con sus familias en España. Nos encanta hacerlo, porque podrán comprobar tanto las cuidadoras como la directora que no se equivocaban apoyando la adopción por esos papas. Todas las fotos muestran que los pequeños rebozan felicidad. ¡Enhorabuena familias por hacerlo tan bien!!!

Intentaré ir escribiendo estos días, con el objeto de retener milimétricamente cada recuerdo y poder transmitir a nuestros hijos cual era nuestra euforia y toda la felicidad que ya nos dan.



miércoles, 26 de agosto de 2015

Ya sabemos cuando volveremos a ver a nuestros hijos

Este mediodía cuando dejaba en la ECAI unos documentos actualizados (todo tiene que estar a punto para el registro a la vuelta de las vacaciones en Rusia) me dieron la buena noticia, ¡ya tenemos fecha para el viaje del vinculo!. Si Dios quiere, estaremos en Moscú el domingo 13 de Septiembre y de ahí a Chitá, así que ahora estamos impacientes por recibir el plan de viaje.

Los viajes los están organizando por parejas de familias, teniendo en cuenta que los niños estén en la misma casa cuna. Este aspecto me gusta bastante, ya que en el viaje de asignación no coincidimos con ninguna familia en Chitá (cruzarnos en el aeropuerto no cuenta) y la posibilidad de poder compartir la experiencia me parece buena. Sería genial que nuestros pequeños y el/los de esta familia fueran amiguitos y quién sabe, que una vez en España pudieran mantener la amistad. Esto nos ayudaría mucho con el respeto y mantenimiento de sus orígenes.

Ojala que como dice la nueva canción de Antonio Orozco, la suerte este cambiando. Así que le dedico esta canción que me encanta, por lo optimista, a todas las familias que hemos aprendido a esperar y esperar. Mis mejores deseos van por igual a las familias que aún esperan ver las caras de sus hijos por primera vez, a las que ya hemos conocido a nuestros hijos pero seguimos esperando y por supuesto a las que su espera les hizo tener a sus hijos con ellos.








martes, 25 de agosto de 2015

Esperando una llamada

Aunque nos ha sentado muy bien el descanso, la playa y la compañía, lo cierto es que cada día nos hemos acordados de nuestros niños, nos imaginábamos jugando con ellos en la orilla o haciendo castillos de arena.

No he podido dejar de sentir angustia al pensar que esa imagen la soñamos desde hace años, pensando ¡el próximo año si que sí!, incluso lo claro que lo teníamos el pasado verano, cuando ya los conocíamos y habíamos podido abrazarles. Entonces esperábamos impaciente el mes de Septiembre para que los juicios se reanudaran.

Ahora, un año después, estamos esperando una llamada con una fecha de un viaje para volverlos a ver y aunque estamos deseándolo, me produce una ansiedad terrible el hecho de el reencuentro, no saber si prefiero el dolor de que no nos recuerden o el dolor de hacerles de nuevo una promesa de volverlos a buscar sin tener una fecha exacta.

Solo deseamos que en el futuro puedan entender esta espera y que hayamos podido suplir estos años de carencias afectivas con creces, porque haremos lo posible y lo imposible.

A pesar de la distancia ellos son el centro de nuestra vida.




viernes, 7 de agosto de 2015

Poniéndonos al día con el ruso

Decir que estamos poniéndonos al día con el idioma, resulta una expresión bastante optimista tratándose del ruso, pero la verdad es que estamos intentando aprenderlo un poquitín más allá de las frases recomendadas por la ECAI. Aunque el objetivo inicial era no tener muchos problemas en el juicio con el tema idioma (lo cual sigue siendo fundamental), ahora la realidad es que pensamos que estudiando un poco el ruso, podremos facilitar la adaptación de nuestros hijos a su nueva vida y tal como escribía ayer una familia que ya tiene aquí a su hijo, llegado el momento poderles leer en pa-ruskii un cuento. En nuestro caso, nos visualizo leyéndoles el libro de vida que les hemos hecho y que esperamos seguir completando con ellos.

Es cierto que hemos empezado tarde con el idioma pero intento no agobiarme mucho con ello y aprovechar estos meses a fondo para aprender todo lo posible.

Tenemos que agradecer a nuestros hijos que sus papas saquen tiempo casi a diario para estudiar juntos y además nos resulta muy divertido, yo casi había olvidado aquella época. El otro día me puse a leer cirilico en voz alta y un niño de 5 años lo hace infinitamente mejor que yo jaja y el acento de Francisco parece más japonés que ruso pero bueno ahí andamos, intentándolo.

Es increíble que nuestros hijos ya nos den tanto, incluso antes de vivir con nosotros. Nos han hecho más perseverantes, comprensivos, más abiertos de mente, en definitiva, mejores personas.






sábado, 1 de agosto de 2015

Feliz Cumpleaños pequeño Vova

Hoy, querido hijo, cumples 3 años ¡ya eres todo un hombrecito! y aunque lo que más desearíamos tu papa y mama sería estar contigo y celebrarlo, el saber que en poco tiempo vamos a abrazarte y achucharte nos alegra muchísimo.

Gracias a una familia que viajó hace una semana, hemos podido hacerte llegar un regalito y espero que te alegre saber, que tus papas aunque lejos se acuerdan de ti cada día y te quieren con locura.

Me consuela saber, que la noción del tiempo en los niños no pesa como en los adultos y por tanto espero que nunca hayáis pensado tú y tu hermana, que nos hemos olvidado de vosotros.

Mi deseo de hoy es que en la casa cuna os hayan dejado estar a ti y a Anna, tu sistra, un ratito juntos.





MUCHAS FELICIDADES AMOR Y NOS VEMOS MUY MUY PRONTO

ПАПА Y МАМА ❤ ❤