Mostrando entradas con la etiqueta optimismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta optimismo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de agosto de 2015

Ya sabemos cuando volveremos a ver a nuestros hijos

Este mediodía cuando dejaba en la ECAI unos documentos actualizados (todo tiene que estar a punto para el registro a la vuelta de las vacaciones en Rusia) me dieron la buena noticia, ¡ya tenemos fecha para el viaje del vinculo!. Si Dios quiere, estaremos en Moscú el domingo 13 de Septiembre y de ahí a Chitá, así que ahora estamos impacientes por recibir el plan de viaje.

Los viajes los están organizando por parejas de familias, teniendo en cuenta que los niños estén en la misma casa cuna. Este aspecto me gusta bastante, ya que en el viaje de asignación no coincidimos con ninguna familia en Chitá (cruzarnos en el aeropuerto no cuenta) y la posibilidad de poder compartir la experiencia me parece buena. Sería genial que nuestros pequeños y el/los de esta familia fueran amiguitos y quién sabe, que una vez en España pudieran mantener la amistad. Esto nos ayudaría mucho con el respeto y mantenimiento de sus orígenes.

Ojala que como dice la nueva canción de Antonio Orozco, la suerte este cambiando. Así que le dedico esta canción que me encanta, por lo optimista, a todas las familias que hemos aprendido a esperar y esperar. Mis mejores deseos van por igual a las familias que aún esperan ver las caras de sus hijos por primera vez, a las que ya hemos conocido a nuestros hijos pero seguimos esperando y por supuesto a las que su espera les hizo tener a sus hijos con ellos.








martes, 7 de abril de 2015

Carta número 12

Cada vez que enviamos una carta a nuestros hijos a la casa cuna deseo que sea la última. Lo único que podemos decirles es que confíen en nosotros, que nos esperen y que los queremos muchísimo.

Por sus edades, más que cartas, son postales, con fotos de la que ya es su casa y de nosotros cuatro juntos, para que sepan que aunque en la distancia somos una familia. He recurrido a recortar, pegar y colorear, he recogido hojas de los árboles en otoño, he pintado flores en primavera y muchos corazones en cada una de ellas, son tareas que ya ni recordaba pero que al hacerlas pensando en ellos hace que los sienta más cerca y pueda imaginarme jugando y ayudándolos con las tareas.

Ayer por la tarde, hacíamos llegar a la ECAI la cartita número 12 y no sabemos si han recibido alguna de las anteriores, es más ni siquiera sabemos si es bueno que las estén recibiendo, me pregunto si nos les hará sufrir más el estar allí sabiendo que hay una vida distinta fuera o por si por el contrario recibir estas cartas les llena de alegría y optimismo por saber que dentro de poco disfrutarán de su familia.



Si las están recibiendo ojala el efecto sea positivo y podamos alegrarles algunos momentos y hacerles soñar.